La frase da título a una de las mejores películas de Jack Nicholson y resulta justa para definir lo que sucedió el domingo con Lautaro Roncedo.El equipo de Zabala debió sufrir bastante hasta poder abrir el marcador ante EMFI y, cuando lo consiguió, la alegría fue inmensa. Igual que en la comedia, en la cual el escritor Melvin Udall el protagonista debe pasar por un montón de enredos hasta recuperar su inspiración.
El Oscar del partido se lo llevó Marcos Rivarola, autor de los tantos del equipo en el 2 a 0. Por supuesto que no todo es color de rosas, ni siquiera en las películas con final feliz. Roncedo deberá ir a sellar su clasificación sin su director adentro de la cancha, porque Alejandro Cabrera vio la roja en el final del encuentro.
Mejor imposible para Roncedo, que hizo valer su localía y defenderá una buena ventaja en Bialet Massé ante EMFI.-
¿Cómo serán las segundas partes?
Una de las frases hechas de los cinéfilos es que las secuelas no son buenas y no superan a las primeras (excepto El Padrino o las Batman de Nolan y Burton). Habrá que esperar a ver si se cumple o no esto con los partidos de vuelta. En el caso de Atenas, debe mejorar si no quiere ser presa de la pesadilla de Freddie Kruger. Juventud debe hacer la de DiCaprio y aguantar, San Martín necesita de un milagro hollywoodense y Roncedo debe hacer la de Schwarzenegger y terminar la serie. Todo esto lo sabremos próximamente en los mejores cines.
FUENTE: (Agustín Hurtado) - (http://www.puntal.com.ar) - FOTO: (Marcelo de la Torre/Archivo).-
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