La Lechuza se despidió del Damas A luego de una temporada complicada, pero el crecimiento de las divisiones inferiores y el desarrollo de distintos proyectos hacen que el balance del año no sea tan negativo“Analizamos en profundidad este proceso de descenso, que es doloroso, pero que no lo tomamos como el fin del mundo”, explica Guido Granato, presidente de la Subcomisión de Hockey de Urú Curé. La Lechuza no pudo reponerse de un mal arranque de año y terminó perdiendo la categoría en el Damas A de la Federación Cordobesa. Más allá del malestar por lo ocurrido, el análisis que la institución hace del 2016 tiene muchas aristas positivas.
“La conclusión en general es que continuamos en etapa de crecimiento, independientemente del descenso. Creo que eso no nos tiene que apartar del objetivo general que es que este proceso, que hace seis años que se inició, se pueda seguir desarrollando”, manifiesta Granato sobre lo sucedido con el hockey de Urú Curé en este 2016 que se va.
El crecimiento de la cantidad de jugadoras en divisiones menores, el desarrollo del equipo de caballeros, la visita del extécnico de Los Leones Pablo Lombi y el viaje que realizaron las categorías infantiles a Buenos Aires son los motivos que tiene la dirigencia de La Lechuza para hacer una evaluación más general de lo sucedido en esta temporada.
En la Primera División, el equipo dirigido por Mariana Ochello tuvo un muy mala primera fase, que lo dejó muy comprometido en la Zona Permanencia. Si bien el nivel de juego se recuperó, un fixture complicado hizo que el equipo descendiera una fecha antes del final del torneo.
“Quizás entramos en una meseta que creo que es lógica, porque en un proceso de seis años eso suele pasar. Sobre todo después de haber logrado lo que hacía mucho no pasaba, que un equipo hubiese mantenido la categoría después del ascenso. A lo mejor ese logro produjo un relajamiento interno de todos”, señala Granato sobre las posibles razones del descenso del Damas A.
Después de haber mantenido la categoría en 2015, se produjo la salida de varias jugadoras experimentadas, lo que dejó a la Primera con varias integrantes jóvenes. El presidente de la Subcomisión entiende que en ese proceso de recambio también se pueden encontrar motivos para explicar la pérdida de categoría. Además, agrega que “es un momento para rever puertas adentro, es un tiempo para analizar qué es lo que se hizo y qué es lo que se dejó de hacer, para el año que viene meterle todas las fuerzas para seguir adelante”.
Granato comenta que uno de los aspectos más negativos del descenso de la Primera es que también hace caer a las demás divisiones. “Es un inconveniente que tiene que ver con el desarrollo del torneo, pero lamentablemente es un efecto negativo con el que tenemos que lidiar”, lamenta el dirigente de la entidad.
Dejando atrás lo ocurrido con la Primera, Granato destaca que un dato positivo del proceso es la cantidad de jugadoras que tiene hoy el club en las categorías infantiles. “El crecimiento en cuanto a cantidad de jugadoras en divisiones inferiores se nota mucho. Nosotros contamos con divisiones de proyección, que pueden ser una octava o una novena, que va a formar una nueva séptima, que tienen 50 chicas por cada una de ellas”, cuenta el dirigente de la Lechuza.
A principio de noviembre, 120 chicas de las categorías infantiles (décima, novena y octava, más séptima y sexta) realizaron un viaje a Buenos Aires, en el cual se entrenaron con River, club en el que hasta hace un tiempo estuvo trabjando el exentrenador de las Leonas, Sergio Vigil.
Dentro del proyecto de desarrollo que viene realizando Urú Curé, llegó a la ciudad Pablo Lombi, extécnico del seleccionado masculino. El DT realizó una clínica con los entrenadores del club y la idea es que en 2017 el contacto se renueve. “Pablo se fue muy contento de acá y el objetivo nuestro es que el trabajo continúe el año que viene. Todavía no hemos podido dedicarnos de lleno, pero la iniciativa está”, cuenta Granato.
El triunfo del seleccionado argentino masculino en los Juegos Olímpicos puso en las marquesinas al hockey de caballeros. Aquí en Río Cuarto la Asociación del Sur de Córdoba está desarrollando su certamen y Urú tiene representación. “La iniciativa surgió para tener un equipo que sirviera de sparring para la Primera del femenino y fue creciendo hasta llegar a competir en la Asociación. La verdad es que primero no sabíamos cómo lo iban a tomar en el club, siendo que acá está muy arraigado el rugby en los varones, pero tuvimos una aceptación total de la institución”, expresa Granato.
Los descensos suelen ser momentos de mucha incertidumbre en las entidades deportivas. La única manera en la que las pérdidas de categoría no provoquen sismos institucionales es que los clubes tengan muy en claro los proyectos que se vienen produciendo. En el caso de Urú Curé, el proceso de desarrollo que se viene llevando a cabo desde hace seis años parece tener los cimientos bastante bien plantados como para que el golpe de dejar el Damas A no implique ningún terremoto destructivo.
FUENTE: (Agustín Hurtado) - (http://www.puntal.com.ar) - FOTO/Archivo: ( (http://www.altoquedeportes.com.ar).-
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