Estudiantes necesitaba un buen partido ante un rival encumbrado y con las mismas aspiraciones que él. La goleada ante Racing evidenció el potencial de los dirigidos por Vázquez, que sueñan en grandeEstudiantes sacó a relucir sus garras el domingo ante Racing con una goleada que sólo el hincha más optimista del Celeste imaginaba en la previa.
A medida que los goles llegaban en el Ciudad de Río Cuarto, la ilusión de propios y extraños se acrecentaba.
Es que si bien el equipo de Marcelo Vázquez tuvo toda la fase luchando en los puestos de arriba, intercambiando la punta con algunos rivales, pero siempre coqueteando con la zona de clasificación, le faltaba un partido de esta contundencia contra un rival que comparte las mismas aspiraciones de ascenso.
En la primera rueda de esta zona, el Celeste había dejado dudas en los tres encuentros más importantes que había disputado: primero en el empate en 0 ante Atenas jugando de local y más de 70 minutos con un hombre más, luego en la derrota por la mínima ante la Academia cordobesa en Nueva Italia y por último en la igualdad en el Ciudad de Río Cuarto ante Tiro de Morteros (0 a 0).
Esta situación cambió en la vuelta, cuando ganó de visitante el superclásico ante el Albo y goleó de manera categórica el domingo a Racing. Sería muy bueno que el próximo domingo venciera en Morteros para asegurarse el uno en la zona y seguir con este envión anímico.-
El termómetro del equipo
Aunque parezca una redundancia, el mejor juego de Estudiantes coincidió con el afianzamiento de Alejandro Cabrera en la titularidad.
El Colo ingresó al equipo en Leones, por una necesidad extrema ante las ausencias por lesiones de Andrés Aimar y Víctor Beraldi, jugando ante Sarmiento un partidazo y comenzando a generar dudas en Vázquez.
Entendedor de los buenos momentos de los jugadores y de la necesidad de generación de juego (siempre sin perder el equilibrio), el técnico mendocino comenzó a edificar el doble cinco entre el ex Roncedo y Maximiliano Zbrun, corriendo a Andrés Aimar a jugar por la derecha.
En el choque del domingo, Cabrera volvió a ser gran protagonista, recuperando mucho en la mitad de la cancha y siendo el generador de juego. Sin pesarle en lo más mínimo la 10 celeste, el joven futbolista entiende el juego como un veterano, sabiendo cuándo tiene que jugar corto y hacer la pausa o cuándo tiene que acelerar y mandar un pase entre líneas como en las asistencias a Sepúlveda primero (gol de Reynoso) y a Reynoso después (gol de Comba).
Precisamente los más beneficiados de este volumen de juego conseguido por el Celeste son sus delanteros, y no deja de ser una muy buena noticia que además de Reynoso hayan convertido Comba y Sepúlveda.
Estudiantes está en una curva ascendente en su rendimiento y debe seguir en este camino para logar el tan ansiado ascenso.
FUENTE: (Tristán Amado) - (http://www.puntal.com.ar) - FOTO: (Marcelo de la Torre).-
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