Al ganar el Dupuy en La Punta el potrillo riocuartense ocupó los principales titulares en el paísCon una corta campaña, debido a su temprana edad, Raceland (Inminente y Miss Opera por Numerous) se apropió por méritos propios del podio entre los ejemplares surgidos de Río Cuarto en el último semestre.
Alberto Castaldi (62), uno de sus dueños junto a su hijo Emanuel y Pablo Bostico (de La Playosa) dialogó ayer tarde con PUNTAL sobre las intensas sensaciones que le provocó este importante triunfo.
¿Cómo ha vivido estos momentos tan significativos para ustedes?
-Con muchos nervios, ahora estoy más tranquilo, fueron momentos muy hermosos, con mi señora, mis hijos, mis amigos, la verdad incomparable.
-¿Cómo fueron las horas previas?
-Nuestro potrillo estaba mejor que nunca pero teníamos adversarios importantes, había que respetarlos. Afortunadamente todo salió bien, yo estuve el sábado a la noche en la entrega de mandiles y hasta los de Buenos Aires sabían que Raceland podía ganar. Ayer (por el domingo) fui al box antes de la carrera y lo ví muy contento, el potrillo me conoce y cuando me vió quería jugar, una cosa increíble. Ahí me tranquilicé un poco porque lo ví muy bien y pensé que iba a ganar.
-En el desarrollo venía lejos…
-Por los 1200, a la mitad del recorrido, le dije a mi hijo que lo veía mal, demasiado amansado pero, cuando el jockey (Luis Córdoba) lo movió, en dos saltos estuvo a la par de los punteros, ya en los 700 ví que era otra cosa y de los 450 a la raya lo grité porque ví que no perdía más, la atropellada de él no la tenían los otros.
-No salen todos los días potrillos como este, ¿no le parece?
-Sí, por supuesto. No sabemos lo que va a dar todavía, no ha llegado a su techo. Pensamos en el Gran Premio Gilberto Lerena en abril o el 25 de Mayo en San Isidro, los dos de Grupo 1. Es un potrillo que hace todo bien, come, duerme, no causa problemas, para nosotros es un crack.
-¿Cómo lo compró Alberto?
-Pablo, mi socio, estaba con otro de los hijos míos y ellos fueron los que me invitaron a ir al haras El Trébol a ver los potrillos. La cuestión es que cuando los estábamos revisando vino este (por Raceland) y me olía, me empujaba, me metía la cabeza entre los brazos, parecía que me decía “llevame”. Y bueno, pregunté por la línea materna, me gustó y ahí nomás lo compramos, lo pagamos 90.000 pesos, tenía un año y medio.
-¿Y cuándo se dieron cuenta que tenían un potrillo diferente?
-Cuando le hicimos el primer trabajo, echó 1' 11” 2/5 en 1200. Esto es cosa de locos, le dije a mi cuidador (Raúl Zabala) y al jockey (Luis Córdoba). Debutó acá en esa distancia pero estaba muy verde todavía y encima el desarrollo no lo favoreció para nada, entró tercero a un cuerpo y medio llevándoselos por delante. Lo llevamos a Palermo, entra tercero a unos seis cuerpos pero también dando ventajas y al mes lo volvimos a correr en la milla y ahí fue cuando le ganó a Don Inc, que pintaba como el mejor de la generación. Cuando lo preparábamos para la siguiente le saltan sobrecañas y tuvimos que pararlo un tiempo. Después vino el clásico de Río Cuarto y la historia reciente.
-¿Usted había tenido caballos antes?
-No, siempre fui aficionado pero solo tuve uno alguna vez que no trascendió, eramos amigos con el “Pochi” Carmona y lo cuidaba su suegro, Alberto Sarzi.
-Esto es como un sueño para ustedes…
-Y sí, estamos muy contentos, gracias a Zabala, a Córdoba, a todos los que colaboran en el stud y a los que nos saludaron por esta victoria.
FUENTE: (Danisaby) - (http://www.puntal.com.ar) - FOTO: (Pocho Lima) - (http://www.eldiariodelarepublica.com).
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